Sex coaching: el sexo bajo terapia

A diferencia de otros especialistas, el coach analiza y enseña habilidades sexuales y de seducción a hombres, mujeres y parejas. ¿Estarías dispuesta a que un experto entre en tu dormitorio?

Nadie nace sabiendo, y en cuestión de sexo, menos. Es cierto que, muchas veces, todo va mejor cuando simplemente nos dejamos llevar pero, en ocasiones, las inseguridades, las rutinas, o las presiones externas nos hacen perder un poco el rumbo, y rogaríamos por una guía que nos enseñe de nuevo el camino, o que, quizás, nos muestre uno nuevo sobre el que innovar.

El sex coaching es la disciplina que nos ayuda a mejorar nuestra vida sexual. Y ojo, no hay que confundirla con la sexología. Si bien un sexólogo nos puede ayudar a superar una dificultad, un sex coach simplemente nos indicará cómo mejorar lo que, en realidad, ya funciona. Es algo así como aventurarse a poner la guinda del pastel.

Aunque no todo es ideal, y es que el sex coaching también ha sido motivo de polémica, ya que en Estados Unidos, donde esta tendencia está de moda, el experto entra en el propio dormitorio para observar de primera mano el encuentro sexual de la pareja y señalar qué cosas podrían mejorar. En España, donde estas técnicas aún no son tan conocidas, se tiende a buscar más esos equilibrios en la consulta, y es que una cosa es hacer de guía, y otra de director de orquesta.

Para conocer un poco más qué es exactamente el sex coaching investigamos las opiniones de la española Marian Frías, psicóloga, sexóloga, coach, y una voz habitual en la materia. «El coaching es el arte de identificar y gestionar los cambios que podemos hacer, para alcanzar las metas que deseemos».

Según Marian, una de las claves pasa por entender que «tendemos a tener un papel de queja (y pasivo) en nuestras relaciones» y el pasar a ver el sexo como un valor positivo «coloca a las personas y a las parejas en una actitud proactiva, de cambio, y esperanza». De hecho, en su opinión, los clientes no son las personas que acuden a consulta sino que «el cliente es la propia relación y esta se transforma en fuente de aprendizaje, desarrollo y evolución personal (…)El coaching sexual y de relaciones no consiste en instruir, sino en que cada uno descubra su forma de hacer”.

El coaching sexual no solo es para parejas, sino también para «personas solteras que buscan pareja, a una parte de la pareja, o a un grupo de personas que tenga un mismo interés».

Hay que tener en cuenta que cada tratamiento debe ser personalizado. «La primera clave es no forzar. Hay parejas que quieren volver a conocerse después de años cuidando a sus hijos pequeños, otras que quieren abrirse a nuevos mundos como los intercambios, alguna persona quiere conocer más al sexo opuesto y tener más seguridad en el ámbito sexual».

Por último, su recomendación para los interesados en aventurarse a mejorar su vida sexual es simple: «Inicialmente debemos saber qué queremos, después debemos hablarlo con la pareja y a continuación debemos decidir qué queremos cambiar y hacerlo marcándonos las metas y retos apropiados».

Fuente: Silvia C. Carpallo- Blog Eros. El País

Inicia la conversación!