Con Humberto Maturana y Ximena Dávila

Humberto Maturana, docente e investigador chileno cuya bibliografía forma parte de diferentes carreras en la Facultad de Ciencia Política de la Universidad Nacional de Rosario, recibió  la distinción de Doctor Honoris Causa.

El investigador brindó una conferencia titulada “Biología-cultural: fundamentos del vivir y del vivir humano», de la que tuve el gran honor de escuchar y el privilegio de saludar a tan distinguido visitante.

La conferencia de Maturana estuvo enfocada en los fundamentos del vivir humano. “En la actualidad, el dolor, el abuso del dolor y la recuperación por la paz , son temas recurrentes sobre los que vinimos reflexionando”.

Su disertación giró en torno a la necesidad de un cambio cultural. En este cambio, explicó el investigador, la propuesta es que, a través del entendimiento y las conversaciones, los humanos tengan más respeto por sí mismos, mayor dignidad y libertad, lo que generaría mayor armonía y un convivir más democrático. De esta manera planteó que el eje de todo quehacer es el conocimiento, el entendimiento y la acción oportuna, vinculados con un convivir ético y responsable centrado en las personas.

En el acto se repasó la trayectoria de Maturana y el surgimiento de sus conceptos más relevantes y su significancia para la investigación en Latinoamérica. Se destacó el concepto de ‘autopoiesis’ y la organización de lo vivo, investigaciones que realizó junto a Francisco Varela. Además, se hizo hincapié en los modos de vivir, de pensar, de comunicarnos y de conversar a través del lenguaje, que Maturana propone como respuesta a la pregunta ¿qué es lo que nos hace humanos?.

Algunos párrafos de la conferencia de Humberto Maturana

Todos los procesos metabólicos son cíclicos. Lo que se conserva es la dinámica. Eso nos lleva a darnos cuenta de que los seres vivos somos sistemas cíclicos. En el fondo no se necesita nada fuera de la dinámica molecular. Lo externo es lo que gatilla los procesos.

Es un fenómeno histórico. Y al mismo tiempo decimos: lo único que tenemos es el presente. El momento más importante de cada uno es aquí y ahora. Si pensamos lo que vamos a hacer mañana, eso también es nuestro presente. El presente es una historia de transformaciones ininterrumpidas miles de millones de años. Los seres vivos somos, primariamente, conservadores del vivir.

Los organismos existimos en una red de entrelazamientos. Cuando nos preocupamos de los temas de la ecología, en realidad nos estamos preocupando por la constitución recíproca de los seres vivos como parte del nicho ecológico. Los encuentros no especifican lo que sucede en uno y otro ser. Ninguno de nosotros puede especificar lo que el otro escucha de lo que decimos. Pero somos maravillosamente responsables de lo que decimos en el momento en que lo decimos. Ésta es nuestra condición de existencia, no es una limitación.

Identifico dos clases de desencuentros en el conversar: uno que se resuelve en el punto de vista lógico, racional, cuando argumentamos con otro a partir de las mismas premisas fundamentales. Pero, si resulta que no coincidimos en esas premisas, nunca nos vamos a entender.

Este presente actual es un proceso histórico de transformaciones en el modo de vivir, en la conservación de la coherencia ecológica. Aquí hay un fenómeno particularmente interesante: el surgimiento de lo nuevo. Hay circunstancias en las cuales los procesos cambian profundamente. Entonces, aparece un espacio relacional diferente. Ese es el carácter creativo de la historia del universo. La recursividad ocurre cuando un fenómeno cíclico se monta sobre las consecuencias de su ocurrir anterior.

En el lenguajear coordinamos. Cada momento de nuestras vidas es una oportunidad reflexiva donde podemos decidir qué conservar y qué desechar.

Inicia la conversación!